Cómo saber si mi traje a medida está bien hecho (Parte 1 de 7 mil 540)

El conocimiento es lo que nos permite elegir, es decir, ser elegantes, y para hacerlo correctamente se necesita de información; el mundo de las prendas elaboradas a medida es vasto, en él existen hechos y opiniones, la gravedad con la que se emplean ciertos términos como “artesanal” y “bespoke” muestra variaciones, pero como por algún lado hay que iniciar, partiremos hoy de la premisa de cómo saber si nuestro traje a medida está correctamente elaborado.

Queremos en este texto dar a nuestros lectores algunos elementos para lograr determinar, con bases, si su nuevo traje a medida cumple con los requerimientos para ser la elevada pieza que busca ser, reflejo de elegancia.  El primer traje o camisa a medida que recibimos de manos de un sastre puede dejarnos en la mente preguntas como ¿esto debería verse así?

Aclaremos que hoy estamos hablando del llamado traje artesanal a medida y no estamos metiéndonos con el concepto bespoke, el cual encierra conversaciones como su significado en español y las características que le dan forma, esto lo hablaremos en otra entrada porque queremos ir de lo general a lo particular, de lo que no nos va a traer una bronca a lo que va a requerir de una pelea a muerte sobre un puente colgante que pasa por encima de un río de lava.

Puntadas

Un buen traje artesanal hecho a medida deberá tener puntadas bellas y consistentes, es decir, estarán hechas a mano pero manteniendo tamaño, forma y dirección, lo que comúnmente se espera de una máquina, pero que también puede verse en el trabajo humano si se hace de forma correcta. Por supuesto se pueden esperar ligeras variaciones en el caso que nos ocupa, pero esto es también una forma de corroborar que se trata de un trabajo artesanal.

Sabemos que al hablar de belleza estamos en el terreno de la subjetividad, así que matizaremos diciendo que la forma y tipo de puntada hablan de la manera e intención con que fue hecha; por ejemplo, cuando encontramos una puntada larga, indica que se intentó dar velocidad al proceso.

La estética de la costura tendrá siempre una importante prueba en las prendas que lleven punto al filo, la cual tiene fines ornamentales, así que recomendamos entrenar el ojo poniendo atención a este detalle.

Algunas puntadas del tipo de traje que nos ocupa requieren  fuerza para soportar el movimiento habitual del cuerpo humano y la tensión que este genera, y es ahí en donde, por tanto, encontraremos costuras hechas a máquina, en las que sin duda alguna deberemos encontrar líneas bien definidas y puntadas de tamaño regular.

Formas

Las formas en una prenda se crean a partir de distintos elementos; los ángulos marcados en los cuellos de la camisa y se obtienen gracias al planchado, la puntada precisa y a haber cortado sin excedentes la tela utilizada para construir dicha figura. Mencionamos en particular la figura del cuello de una camisa porque si en esta no se logra el ángulo podemos, con cierta facilidad, detectar falta de cuidado o de pericia al crearlo.

El interior de los bolsillos también delata la correcta o incorrecta hechura, estos deben siempre ser simétricos en su forma y profundidad, parece algo obvio, pero no lo es; tal vez porque la naturaleza de esta parte de los pantalones y sacos es estar oculta, podría ser víctima de la falta de cuidado con cierta facilidad, pero sin duda terminaría por afectar la experiencia de uso.

Con este apartado confirmamos que la forma es fondo, que no es la funcionalidad o la belleza, el perro o el gato, son los dos siempre.

Extendiendo el tema de los bolsillos, los vivos que los bordean, además de lucir lisos y rectos gracias al planchado, deben verse así como resultado de la buena hechura.

El planchado

Hablando del planchado, este tiene como fin la eliminación de arrugas, claro, pero no transforma la esencia de la prenda, es decir, si, por ejemplo, un saco presenta la arruga madre, no podrá ocultarla con el planchado por bueno que sea. Con lo anterior queremos decir que hay arrugas que no deben existir, porque más que arrugas, son resultados de defectos en la hechura, pero también hay algunas que son “naturales” que se forman por el movimiento del cuerpo y el espacio que deja para el mismo.

Vamos por partes

Nos centraremos ahora en el saco, porque si abordamos el pantalón, la camisa y el chaleco, para cuando terminemos estará ya de regreso nuestro director Aarón Jiménez del Pitti Uomo 150.

Un saco bien elaborado debe mostrar un aplomo perfecto sobre el cuerpo del usuario, que tendrá como origen la unión correcta entre hombro, pecho y espalda, esto se refleja en ausencia de arrugas, como la famosa arruga madre. La formación del “divot”, un orificio que aparece en la unión entre la cabeza de manga y la manga no tiene lugar en un saco correctamente trabajado, habla de un hombro muy justo o muy pasado, y de un rolino muy marcado, así como de otras imprecisiones en la elaboración.

Hay que apuntar que el divot está permitido en ciertos cortes, como en el drape cut inglés, pero por ser algo intencionado.

Las arrugas naturales en el saco podemos verlas en el encuentro del pecho con la sisa, tanto en la parte frontal, como en la parte trasera, de igual forma en la parte baja del pecho, la explicación de la aparición de las mismas está en el drapeado que se crea para dar libertad de movimiento, por lo cual son aceptables.

En lo que toca a las mangas, en ellas hay que tener claro que no es una figura que cae en forma recta, tiene cierto avance y rotación; en este caso, no hay arruga permitida sobre la manga.

No son las anteriores todas las características de delatan la buena o mala hechura de un traje, ni siquiera son todas en un saco, no estamos abordando el nivel experto, pero invitamos al público a entrenar el ojo buscando las características que aquí mencionamos, en lo que llega una nueva entrada del blog con más información.

Araceli Ruiz