
Mi primer Pitti Uomo: Una experiencia atrapante. Parte II
Una anécdota curiosa es que fue una chamarra Barbour la que desenvolvió una larga conversación y amistad con Aarón, fundador de LBH. Fue la chamarra Barbour que usé en mi look 1 de Pitti la que me hizo protagonista en un post oficial de esta marca.
A pesar de toda esta magia, quizá la mayor atracción de la feria es para los fortacanes locales. Qué fortuna es como amante de lo ajeno tener en tu ciudad a millonarios borrachos caminando descuidadamente a altas horas de la noche iluminando las calles con sus trajes sastre y relojes caros.
Regresando de la Fortezza al Airbnb me robaron la cartera. Vaya forma de inaugurar mi experiencia. Al día siguiente en la estación de policía conocí a Philip, un inversionista con acento escandinavo que la noche anterior fue a un bar. Me contó que se puso muy borracho, se involucró en una pelea. Mientras los guardias de seguridad lo forcejeaban hacia la salida sintió cómo uno de ellos tomaba su muñeca para despojarlo de su reloj, un Patek Philippe de medio millón de euros.

Esta parte del texto la escribo la madrugada del día siguiente desde el aeropuerto Ciampino, Roma. Tardó siete días de incertidumbre que me dieran respuesta sobre la visa… Los dejo que ya tengo que abordar.
Ahora estoy en una estación de trenes en Mánchester. Perdí el servicio de las 11:45 y el siguiente tren sale en una hora. Seguiré escribiendo para ustedes.

Pitti fue mucho más de lo que esperaba. Fue como abrir mi feed de Instagram y tener frente a frente a toda la gente que sigo y admiro. Muchos son tal cual se proyectan en redes, estilosos y naturales. Otros son muy cerrados, elitistas; aunque son los menos. Conocí a un inversionista de Savile Row, saludé de mano a dueños de molinos de lana que venden tela a Ralph Lauren (la persona, no la marca), diseñadores de moda, fotógrafos, influencers, modelos, compradores, caras detrás de marcas legendarias como Alden, sastres, dueños de tiendas independientes, diseñadores de anteojos y un largo demás.
A pesar de mi corta participación en el segundo día debido a los contratiempos, creo que el Amextora hizo una buena impresión. Por primera vez en la historia el #WesternWednesday se practicó en Florencia. Usé mi sastrería mexicana, el mexican ivy, mis artículos vintage, los mexican biker rings. Todo ello recibió cometarios curiosos que dieron pie a charlas interesantísimas con potenciales futuras amistades del medio.

Después de estar perdido por siete días, por fin ha llegado mi último tren de hora y media con destino a casa. La experiencia valió cada uno de los 132 km (equivalente a tres maratones) caminados por Italia. No puedo esperar por ir al siguiente Pitti.

Bai.
Mxn_boots_boy