Azul+Gris = Perfección: El uniforme del caballero

Hay una ruta directa para convertirse en un caballero, no necesitas pasar por el visto bueno de una casa real, no necesitas partir a Tierra Santa, sólo necesitas atender a ciertas verdades consideradas universales en el buen vestir. Hoy compartimos con ustedes las claves del llamado uniforme del caballero.

El uniforme del caballero alude a la combinación infalible de colores con la que todo hombre puede elevarse en estilo y presentarse siempre de forma adecuada en cualquier lugar; dicho así suena a algo casi mágico, mítico y fascinante, un grifo, Belfegor, el Hombre polilla, no sé, algo que definitivamente debemos ver y sobre lo que debemos saber.

El mencionado uniforme se compone por la combinación entre el saco color azul marino y el pantalón gris (preferentemente gris aperlado), esta mezcla se considera la más funcional posible en el armario del hombre elegante, esto tomando como base el principio de que la elegancia se crea a partir del contraste.

Recordemos que el color tiene cualidades como temperatura, saturación y luminosidad, y que con ello debemos trabajar para lograr contraste, en cuyo punto máximo se encuentra la combinación blanco-negro, que podemos ver en el uso de frac o chaqué, seguido de lo cual está la combinación de la que hablamos, azul con gris.

La lógica de lo anterior está en que el azul marino se acerca mucho al negro, mientras que el gris aperlado está en la misma línea del blanco, por ello se trata de un fuerte contraste en cuanto a luminosidad, pero por no contar con demasiada saturación, estos dos colores dejan entrar en la combinación a muchos otros más, por ejemplo, una corbata color amarillo, verde, burdeos, etc.

El uniforme del caballero permite experimentar con el color de la camisa, de los accesorios, siempre y cuando recordemos el nivel de formalidad que el momento requiera; esto último es un punto fuerte de la combinación de colores que nos ocupa, pues de igual forma lleva a salir avante en un momento formal como es asistir a una boda, como en un ambiente de espíritu casual o deportivo, si agregamos los accesorios correctos en los colores correctos, es decir, añadiendo elementos en mayor o menor cantidad, y en mayor y menor saturación de color.

Es importante mencionar que si bien el concepto “uniforme del caballero”, parece apelar a eso, a la uniformidad, en realidad habla de una base sobre la que podemos poner nuestra creatividad y personalidad, es realmente ser exploradores con conocimiento de los puntos cardinales, sabiendo ubicar la Osa Mayor (hablamos desde el hemisferio norte pero tampoco queremos que los del sur se pierdan, ahí pueden buscar Polaris Australis, no sabemos más, querríamos y en ello estamos).

Podemos remarcar la enorme versatilidad del uniforme del caballero al hablar de la posibilidad de usarlo llevando calzado en colores y diseños pensados para ser casuales o para momentos más solemnes: monkstrap, mocasines, alpargatas, caben según la ocasión (formalidad, hora del día y clima).

Si ponemos atención a crear el uniforme del caballero con los materiales adecuados, puede de la misma forma funcionar en climas fríos y cálidos, el lino, la lana y el algodón, entre otros, se aceptan en esta que es la combinación perfecta.

Combinar el color azul marino en la parte superior (saco), con el gris (preferentemente aperlado) del pantalón, siempre llevará un tercer elemento que no es accesorio, no es camisa, es nuestra propia piel, y con ella, sin importar el tono, siempre irá bien, es tan bello el resultado que se logra en todos los casos que no sabemos la razón por la que no ha sido la nota de ocho columnas de los diarios internacionales todos los días (bueno, sí lo sabemos pero para los fines de este texto no importa).

Antes de terminar hay que recordar que, si bien el máximo grado de contraste, como mencionamos, es la combinación blanco y negro, esta no es ideal para el día a día, se reserva para ciertos momentos; además su versatilidad se ve limitada por la dificultad de agregar a la combinación otros colores sin hacer que esta desmerezca.

Ojalá que a este punto ya estés pensando en si tienes el uniforme del caballero, en tenerlo si te falta y en ponerlo a prueba, al igual que toda tu creatividad.

Nos leemos pronto y pronto encontremos un pretexto para llevar el uniforme del caballero.

Araceli Ruiz