Un color especial llamado grana

Ya viene la cuarta edición del Mole Sartoria, este año el código vestimenta es en grana.

¿Pueden por favor hacer el evento con un color más común, azul, verde, negro, etc? ¿Qué carajos es el color grana? Sí, sí podríamos hacerlo en un color que esté más presente en nuestro imaginario, pero perderíamos la oportunidad de explorar otros colores y tonalidades. En este camino a nuestra celebración anual queremos compartir con ustedes la información que les permita elegir el atuendo correcto y darle la bienvenida al color grana en su guardarropa con el valor que tiene.

El color grana está definido como un rojo oscuro, que, como pigmento, proviene originalmente de la conocida grana cochinilla, un insecto cuyo nombre elegante es Dactylopius coccus, y que tiene su origen en México, y que tras la conquista se fue a pasear a Europa.

La grana cochinilla vive en el nopal, de donde se recolectan las hembras para comenzar el proceso de creación del ácido carmínico. Tras la recolección el insecto se coloca una superficie para su secado durante varios días; el mismo es agitado para que muera y así continuar con el proceso.

Una vez seco, el insecto debe cribarse para deshacerse de cualquier impureza. El siguiente paso consiste en moler la cochinilla, combinarla con agua y calentar para lograr extraer el color. Por último, el líquido se cuela y se tiene por fin el colorante.

Ahora que ya conocemos algo de proceso para la obtención de este tinte hay que comentar que se trata de un material que siempre se ha considerado de difícil obtención. En el siglo XVI los europeos comenzaron a comerciar con la grana cochinilla que habían encontrado ya en uso entre los habitantes de Mesoamérica, la enviaron al llamado Viejo Mundo para teñir de color grana la vestimenta de miembros destacados de la sociedad de la época, reyes, nobles y miembros del clero.

Durante muchos siglos el lograr el color rojo en cualquiera de sus tonalidades en las prendas era difícil de conseguir, por ello se relacionaba con el lujo, connotación que se mantiene en cierta media el día de hoy. Por lo anterior es que se consideró particularmente valioso el descubrimiento por parte de los europeos, de la técnica que los habitantes originarios de lo que hoy es México habían desarrollado para obtener el color que hoy conocemos como grana.

En la actualidad mucho del color rojo y sus variantes como el grana se crea a partir de materiales sintéticos, lo que provocó que el uso de la grana cochinilla cayera en desuso, pero el valor intrínseco de las cosas hace su magia y con el tiempo y la conciencia de la importancia del origen de todo aquello que consumimos ha hecho voltear la mirada hacia la grana, en la industria textil, cosmética y hasta alimenticia.

La producción de color grana con la técnica que nos ocupa sigue siendo complicada, sin entrar en detalles creo que todos podemos imaginar que recoger un pequeño insecto que se posa entre un montón de plantas con espinas enormes no es tarea sencilla a pesar de hacerlo con las herramientas necesarias. Además hay que tomar en cuenta que lo que se cosecha (la cochinilla), durante el secado se reduce a una tercera parte, por lo que para conseguir un kilo de cochinilla se requiere de cosechar tres.

El ácido carmínico ha dado montón de alegría a la humanidad y por lo visto lo seguirá haciendo, por ello invitamos a todos a apasionarse por la técnica, por la cochinilla, por la historia, el color y por enaltecerlo en el próximo Mole Sartorial en Grana.

Araceli Ruiz Cabello