Estos “simples” detalles pueden arruinar tu boda

La boda es el día más importante en la vida del caballero, se trata del día cúspide, por tanto, cada detalle debe ser observado con miras a honrar el evento, disfrutar del mismo y evitar que el día más elevado de nuestra vida se convierta en el más bajo rosando el infierno.

Vestir por vestir

Cada boda tiene características diferentes, incluso únicas, pero todas pueden clasificarse según su nivel de formalidad, el cual es decidido por la pareja de contrayentes, permitiendo a ambos elegir adecuadamente su atuendo. El traje ideal para el novio tiene tres niveles de formalidad, a continuación, los enumeramos en orden descendente de formalidad.

1.- Frac (para la noche)

2.- Chaqué (para el día)

3.- Traje cruzado (dependiendo el color para noche y/o día)

4.- Traje 3 piezas (dependiendo el color para noche y/o día)

Usando cualquiera de los anteriores, de acuerdo con la formalidad de la boda, estaremos a salvo, pero este texto va de lo que está mal, que siempre es más divertido a menos que uno sea el novio y se equivoque, así que en este punto toca hablar del smoking en las bodas. Al respecto lo que podemos decir de primera instancia es ¡no!

Hemos visto cantidad de bodas en las que el novio parece lucir sumamente sofisticado y elegante llevando smoking, pero es un error, no puede lograr ninguna de dichas dos características a plenitud porque su atuendo está fuera de lugar. El smoking no es una prenda de máximo nivel de formalidad, ha sido creado para el esparcimiento; una boda, la propia, por mucho que nos podamos divertir en ella, ojalá que así sea, es una ceremonia para honrar, esa es su finalidad, por lo que un traje de esparcimiento no tiene lugar realmente.

Alguien podría decir que nadie notaría si el smoking en el novio es adecuado o no, pero tú lo sabrás y tú eres el más interesado en que la ceremonia signifique algo, signifique en el nivel en que se requiere. Al final dicha prenda será un error que tú recordarás y con eso basta para evitarlo y buscar hacerlo de forma correcta.

Todo lo anterior sobre el smoking no es un tema de mera percepción, basta con analizar su historia, que comienza a principios del siglo XX; nunca se pensó como una prenda con que los hombres pudieran mostrarse frente a las mujeres, no era lo suficientemente formal, sólo podía llevarse en salones de fumadores, lugares reservados exclusivamente para los hombres.

Aquí en La Buena Hechura hemos notado que ya no estamos en el siglo XX, por ello sabemos que el uso de las prendas puede variar, tal es el caso del smoking, así que no esperamos que este salga del imaginario de boda de forma definitiva, sino que, si se decide usarlo en la ocasión que nos ocupa, por la razón que sea, cumpla con algunos estándares que le permitan honrar el momento y hacer al novio lucir impecable. Lo anterior siempre recordando que la elección de las prendas también estará alineada a la hora del día y al lugar de la boda. Así que sí, bien asesorado, también es posible un smoking, hasta en el color más jovial de todos, el blanco.

Para cerrar este apartado aclaramos que no hemos incluido el traje de dos piezas porque este es el indicado para el día a día y, por tanto, no será lo suficientemente solemne para el momento cúspide del que estamos hablando… pero sí lo comentamos en este punto porque estamos hablando de errores y un traje dos piezas no tiene lugar alguno en la boda.

Exceso de protagonismo

El estilo tiene algunos elementos clásicos que perduran a través del tiempo, pero siempre logran colarse (a veces de forma afortunada, a veces desafortunada), elementos modernos, tendencias que, sobre todo en el día de la boda, debemos mantener a raya si hacen perder el espíritu de la ceremonia.

Trajes diseñados en colores escandalosos o con un estilo extravagante son la forma perfecta de destruir cualquier esfuerzo de estilismo en el día de tu boda y de ganar la molestia de la novia, (lo cual ya no importaría porque igual ya ni te casas), esto porque nunca hay que perder de vista que en la ceremonia nupcial el protagonismo es siempre de ella, de la novia, y es en función de esto que el novio debe elegir su traje.

El traje de la novia siempre será blanco y el del novio en color oscuro con el fin de lograr el mayor contraste, de hacer lucir al caballero, pero dejando brillar como el punto central a la novia; lo anterior es la muestra de la importancia de lucir perfecto pero sin dejarse llevar por moderneses que hagan ver que te saltas un protocolo internacionalmente conocido.

Verse bien a costa de todo

En La Buena Hechura ya hemos hablado en varias ocasiones de que en general la elegancia pasa por sentirse cómodo, no podrás mostrarte realmente elegante si tus prendas te hacen sentir incómodo, no te moverás con naturalidad y soltura, de ahí una buena parte de la importancia de la comodidad, y en el día de la boda, este es un aspecto fundamental que también te permitirá disfrutar del momento.

Elegir bien las prendas, sus materiales y la hechura son los tres puntos con los que lograrás la comodidad que necesitar para el día más importante de tu vida.

El clima, la hora y el lugar deben determinar si toca usar un chaqué, un frac o un traje tres piezas, por ejemplo: si es una boda en un lugar muy cálido, un traje tres piezas te permitirá despojarte del saco y seguir en la celebración (después de la ceremonia), sólo con el chaleco; el mismo deberá estar elaborado en los lanificios que permitan al cuerpo transpirar y el paso del aire. 

La hechura es fundamental, sabemos que existe la posibilidad de comprar un traje, pero estamos hablando de que para el evento que nos ocupa se trata de llevar lo mejor de lo mejor, y con esto no nos referimos al costo, sino a aquello que de verdad nos haga sentir la importancia del momento, por ello recomendamos, sin duda alguna, usar en el día de la boda un traje ya sea bespoke o made to measure.

Sólo un traje hecho a medida te dará la movilidad y apariencia necesarias para el día cúspide de tu vida, en el cual no se trata sólo de verse bien, sino, de igual manera, de honrar el momento, la unión de ambas familias, a la novia y a ti mismo. No hay nada comparado con un traje a medida creado para que tu cuerpo viva la experiencia exaltando sus características propias.

Todo en el último momento

Es importante que rumbo al día de tu boda exista planeación, se respeten los tiempos necesarios para llegar adecuadamente preparado. Debes darte la oportunidad de pasar por la experiencia de crear junto a un sastre tu traje perfecto, de elegir los accesorios ideales, de probar y hacer ajustes de ser necesario.

Lo anterior siempre es posible porque por lo regular sabemos con tiempo que de forma voluntaria cambiaremos nuestras vidas para siempre uniéndonos a otra persona, a menos que vayamos a Las Vegas a que nos case un extraterrestre en una pequeña capilla, e incluso ahí creo que deberíamos tomar el reto de no dejar todo al azar.

Este texto enumera errores y la forma de evitarlos, podemos profundizar más en cómo fallar o en cómo logar el éxito en el día más importante de la vida del caballero, pero de momento hemos tocado algunos puntos genéricos a observar para salir avante.

No quiero terminar este texto sin recomendar, como siempre, que busques información de fuentes confiables, que observes y que te asesores rumbo al día de tu boda.  La protagonista de la boda es la novia, indudablemente, pero que el novio alcance el grado indicado de solemnidad y disfrute de la experiencia es también esencial, por eso La Buena Hechura creó Cúspide, el conocimiento y la experiencia definitivas para el novio.

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Araceli Ruiz Cabello