La Beer Jacket, la mejor amante del académico borracho

Ejemplo de beer jacket de los años 30-40.

Una vez curioseando por IG, me topé con que esta tradición tenía un equivalente cultural en Estados Unidos. Solo que allá lo hacían con pantalones o faldas de pana que pintaban con dibujos sobre eventos que les pasaron a esos estudiantes o simplemente garabatos chistosos que harían reír a cualquiera, menos a los padres de los dueños de dichos senior cords (más info aquí).


(Toneloki. https://www.instagram.com/p/Ci0Jwlws5YQ/?igshid=MWw2M2d4Mjl4OWpqaA%3D%3D )

(Kevis Manzi. https://www.instagram.com/p/CHkf58LrloP/?igshid=eTJ0dTBqbTZrbnUx )

(Ethan Wong. https://www.instagram.com/p/Cq1zXDBLPS_/?igshid=MW9ub2l0N281NW0wcA%3D%3D )

Existen tradiciones atávicas similares en los anales del vintage como la de los rowing blazers en las universidades de Inglaterra, los cuales distinguían a los miembros de clubes de remo en eventos deportivos y sociales. Eran símbolos tan fuertes que incluso lavarlos representaría una falta enorme de respeto. A la fecha, existen ejemplos de más de 100 años de vida que han sufrido incontables remiendos y han estado en contacto con todo tipo de líquidos, sin contar agua limpia.

(Fuente: https://www.instagram.com/p/CucWNnFx8na/?igshid=Mzk1b3VxNmNrcDQ0 )

Los senior cords y los rowing blazers son símbolos de juventud, rebeldía y tradición. Así también lo es la beer jacket. Un poco de contexto primero: El año es 1920, estudias en la universidad de Princeton. Llega el viernes después de una semana de clases y se te antoja un trago con los compas. En el pasado, incluso la gente rica no acostumbraba tener tanta ropa para cambiarse y salir a socializar como hacemos hoy.


Para evitar regresar al día siguiente a la universidad con ropa oliendo a chela, usarías un beer suit, que consistía en un overol
y una chore jacket en denim. Años después cambiaron a ser de algodón crudo. A razón del desabasto de suministros por las guerras mundiales, este uniforme se redujo a solo la chamarra. La mentada beer jacket era personalizada por los estudiantes de cada ciclo escolar con diseños representativos del año de su generación, creando un sentimiento de identidad y camaradería.


La mía es una repro japonesa actual idéntica a las originales. La conseguí en un intercambio después de mucho tiempo de perseguirla. El modelo tenía un Mickey en el omóplato como referencia a las que pintaban los princetoneanos. Mi idea de pintarla vino de mi gusto por los senior cords que había visto en línea y mi disgusto por la idea de portar en el lomo al ratón más famoso del mundo. La dejé por un año al cuidado de las precisas manos de mi buen amigo tatuador, el Reo. Durante ese tiempo no se me permitió ver avances ni saber nada de ella. Fue hasta los últimos días de la visita que hice a México este año que vi el proyecto terminado.


Nota mental: No debí contarle al Reo
que a los rowing blazers hasta los orinaban como parte de la “tradición”
porque el vato fue y le pasó una moto encima para darle un toque de esa “autenticidad”.


No tengo palabras para describir el poder que siento de tener esta pieza en mi armario. Cada dibujo representa algo para mí o para el amigo que lo dibujó. Amo Pokemon, soy fanático de la cultura del tatuaje, soy el “Almost He” (por eso de casi-él), el Mexican Boots Boy, soy mexicano.



Fuck fast fashion.

CGV

PD.: Para despedir el artículo, les comparto una impresionante recolección de las chamarras que han sido diseñadas en aquella universidad en lo que va desde hace más de un siglo. ¿Cuál es tu favorita? La mía es la del año 1913.

https://www.princetonianamuseum.org/category/98a248a5-8e28-414d-85a0-55a17e275a42

Fuentes:

https://paw.princeton.edu/article/century-after-their-debut-beer-jackets-are-still-style