¿Por qué pinté mis jeans de 5 mil pesos? Hazlo tú también

Foto tomada después de pintar la cocina.

La historia de estos jeans comienza con mi afición a los 501 de Levis. Para mí, el mejor corte que cualquier par de jeans puede tener. El ajuste a media cintura dejando colgar dos piernas bien esculpidas es la silueta de muchos de mis héroes estilísticos. Tristemente, las interpretaciones actuales de la marca son un cuento distinto. Aún más, los materiales que usan ya no son como ese algodón crujiente que tanto disgustaba a Elvis por recordarle su tiempo de pobreza.

Segundo par.

Estas razones explican por qué mucha gente voltea a ver pequeñas marcas, casi siempre japonesas, que aman los clásicos tanto como uno. Es en ellas que el consumidor puede encontrar la verdadera experiencia de usar un par de jeans tal cual lo usaron los Rockers y los estudiantes del Ivy League hace más de un decalustro. Las reproducciones fieles a los más mínimos detalles añaden autenticidad que se convierte en lujo, aunado a la disponibilidad de tallas variadas. Toda una experiencia que recomiendo si te gusta la estética de esos años y disfrutas las comodidades del capitalismo.

Los white jeans son el núcleo de muchos estilos.

Las pequeñas producciones de estas marcas rodeadas de jerigonza nerd trae consigo precios interesantes. Actualmente, en México se gasta en promedio $890 mxn ($52 usd) en cada par de jeans nuevo que se compra. Mis Resolute 710 – 10th Anniversary Limited Edition White Denim tienen un precio de reventa de $224 usd ($4,895.70 mxn). Así pues, si son unos jeans tan especiales, raros, únicos, sagrados, escasos, caros, exclusivos y alargavidas, ¿por qué #### entonces los usé para pintar la casa?

La ropa, incluso la más cara está para usarse. Ese día también me llovió.

He contado anteriormente la triste historia de cuando usé este par vilipendiando el pronóstico del clima. Al llegar a casa, no solo estaba empapado, sino que me di cuenta que había pisado un charco con aceite para auto. Esto llenó de manchas permanentes la sagrada tela japonesa. Intenté lavar, vender o intercambiar los jeans, pero no se movieron por un año. Durante este tiempo, terminé adquiriendo un segundo par idéntico (aunque una talla más grande porque los primeros siempre me apretaron). Me rendí con la idea de venderlos.

Sobrante después de dejarle raw ends a los primeros jeans.

Con dos pares del mismo tipo, aunque no idénticos por lo de las manchas, decidí darles uso a ambos. Aunque tampoco me iba a poner unos limpios y unos sucios. Eso sería tonto. Mi solución fue dejar unos prístinos y otros muy muy sucios. Primero usé un truco para que por fin me quedaran bien los primeros jeans (aquí el proceso: https://www.instagram.com/reel/CvNT4V8ox-d/?utm_source=ig_web_button_share_sheet&igshid=MzRlODBiNWFlZA==) y tiempo después los usé para pintar la cocina. Mucha gente me los chulea cuando los ve. Incluso me han preguntado que dónde los compré. Porque muchas marcas venden cosas similares siguiendo esta temática de moda “preloved”, “distressed”, “lived in”.

Si ellos pueden…

Si ellos lo pueden hacer, yo también. La razón principal por la que los uso a propósito con combos de saco y corbata es para obviar mi inclinación por el slow fashion. Afrontar los errores y sacar lo mejor de ellos, embellecerlos a lo kintsugi. Se trata de dar uso a las cosas en lugar de solo comprar más. ¿Si un día te rompes el brazo, te compras otro? Vivir la vida de forma original en lugar de copiar fórmulas. Respetar también el lujo detrás de la cosa. Porque se trata de todo, menos del dinero. Es el sacrificio que te costó obtenerlo. Aunque creo que mi principal razón es divertirme al vestir.

Antes y después.

Así que ¿por qué lo hice y por qué si te pasa algo similar con una chamarra, zapatos, un carro, computadora, etc., deberías hacerlo tú también? Porque por qué no. Sería más tonto no hacerlo.

Bye.

@mxn_boots_boy